Es una de las más fértiles y hermosas
de toda la República. Su territorio -bastante irregular- presenta extensos
valles y altas montañas, y en el se dan los más variados climas que favorecen
notablemente a sus tierras haciéndolas muy ricas y apropiadas para la
agricultura.
Fue creada el 25 de junio de 1824 de
acuerdo con la Ley de División Territorial de Colombia expedida por el Gral.
Francisco de Paula Santander, integrándola con los cantones Ibarra, Otavalo y
Cayambe. Inicialmente abarcó también los territorios de la actual provincia de
Carchi, hasta que ésta fue creada de acuerdo con la Ley de División Territorial
del 19 de noviembre de 1880. Posteriormente, en 1893 Cayambe pasó a formar
parte de la provincia de Pichincha.
En la actualidad tiene una extensión
aproximada de 4.523 Km2, y limita al norte con la provincia
de Carchi, al sur con Pichincha, al este con Sucumbíos y al oeste con
Esmeraldas, ocupando gran parte de lo que es la hoya de Ibarra.
Su capital es la “blanca” ciudad de
Ibarra, y está integrada por los cantones Antonio Ante, Cotacachi, Ibarra,
Otavalo, Pimampiro y San Miguel de Urcuquí.
Se extiende en una zona de
impresionante belleza, adornada por imponentes elevaciones como el Imbabura
(4.600 m), el Cotacachi (4.939 m), el Yanaurcu de Piñán (4.539 m), el Fuya Fuya
(4.267 m) y el Redondo (3.837 m).
Se la conoce como “La Provincia de los
Lagos” por estar salpicada por numerosos y hermosos lagos y lagunas como
Yaguarcocha o “Lago de Sangre”, situado a solo 3 km de Ibarra; San Pablo -el
más grande de todos-, que se encuentra en la falda sur del volcán Imbabura, en
las cercanías de Otavalo; Cuicocha o “Lago de los Cuyes”, que ocupa un antiguo
cráter del volcán Cotacachi; las de Piñán, que son 16 agrupadas alrededor del
Yanahurco; Cristococha, al norte de Cotacachi; la misteriosa Puruanda, situada
cerca del caserío de Shanshipamba; Caricocha, Cunru, San Marcos, Cubilche,
Huarmicocha y muchas más que suman en total 28.
Está cruzada además por serpenteantes
ríos que riegan y enriquecen sus tierras: Tal es el caso del Chota, que sirve
de límite natural con la provincia de Carchi; el Guayllabamba, que hace lo
mismo con la de Pichincha; el Intag y el Lita.
Su tierra es muy rica, pródiga y apta
para la agricultura, y en ella existen importantes cultivos de caña de azúcar,
café, palmas, tomates, bosques de maderas finas, tubérculos, algodón y tabaco;
se dan también frutas como papaya, guanábana, banano, granadilla, guayaba y
otras propias del subtrópico. Finalmente, en los últimos tiempos se han
desarrollado y cultivado extensas plantaciones de flores para la exportación.
Casi en el corazón de la provincia -al
norte de Ibarra- se encuentra el valle del Chota que, debido a la ausencia de
lluvias, es muy árido y seco; en este valle existen varias poblaciones pequeñas
como Juncla, Pusir Grande, Carpuela, San Alfonso y Ambuqui, todas ellas
habitadas por comunidades de raza negra.
Por la belleza de su paisaje, la provincia
de Imbabura es una de las más visitadas por turistas de todas partes del país y
del extranjero.
Autor: Efrén Avilés Pino
Miembro de la Academia Nacional de
Historia del Ecuador
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