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INVASION PERUANA DE 1941


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PROTOCOLO DE RIO DE JANEIRO

Y EL PROTOCOLO DE RIO DE JANEIRO

El 5 de julio de 1941 -aprovechando de que el mundo estaba envuelto en la Segunda Guerra Mundial-, sin previo aviso, sin declaracin de guerra y a traicin, el ejrcito peruano abri fuego sobre las dbiles guarniciones ecuatorianas que custodiaban nuestras fronteras patrias. Inicialmente los ataques se llevaron a cabo en la provincia de El Oro, y luego a lo largo de toda la frontera, desde El Oro hasta Loja y el oriente. Ya para entonces, desde 1922 el Per haba tomado posesin efectiva de casi toda la regin oriental, desde la cuenca alta de los principales ros que desembocan en el amazonas.

Mientras los soldados ecuatorianos rechazaban heroicamente una y otra vez los intentos enemigos de mancillar el territorio nacional, la escuadra peruana intent bloquear el golfo de Guayaquil para impedir el abastecimiento militar a las provincias del sur, e intentar la toma de la ciudad. Ante esta situacin, nuestra escasa y mal dotada Armada se prepar para la defensa y el 25 de ese mismo mes se cubri de gloria en el Combate Naval de Jambel, cuando el pequeo caonero Caldern hiri de gravedad al buque insignia peruano, Almirante Villar, y oblig a la escuadra invasora a retirarse avergonzada y humillada.

Al da siguiente, gracias a la medicin internacional el Ecuador acept una tregua y un alto el fuego, situacin que no fue respetada por los peruanos y que por el contrario fue aprovechada por ellos para ocupar tres cantones de la provincia de El Oro y tomarse todo el parque de guerra que exista en dicha provincia.

A pesar de la enorme superioridad numrica y de armamento que presentaban los invasores, los soldados ecuatorianos defendieron palmo a palmo el territorio nacional demostrando su patriotismo, espritu de sacrificio y heroicidad; pero esto no fue suficiente para detener a un enemigo que se haba preparado durante varios aos para dar el zarpazo, y poco a poco, a medida que se acababan las municiones, los destacamentos ecuatorianos fueron cayendo en manos enemigas no sin antes ofrecer por la patria hasta su ltimo hombre.

Por fin, tras largas conversaciones, y luego de varias treguas y ceses de fuego -siempre rotos traicioneramente por los peruanos-, se logr a medias el definitivo cese de hostilidades, pero el territorio permaneca invadido por tropas enemigas que nunca pudieron vencer a los soldados ecuatorianos en el campo de batalla.

La situacin de nuestro ejrcito era verdaderamente desesperada, la falta de preparacin y el escaso presupuesto no permita la compra de material blico, y aunque el pueblo deseaba ir al frente de batalla, no haba cmo armarlo, alimentarlo, ni transportarlo. Ante esta circunstancia, el Ministro de Defensa Nacional, Crnel. Carlos A. Guerrero -distinguido militar a quien por sus conocimientos militares y dotes de organizacin se lo haba llamado a dirigir el Departamento de Defensa a raz del desastre fronterizo-, el 27 de diciembre de 1941 present una exposicin en la que en algunas de sus partes deca: ...El Ecuador no tiene ejrcito para la defensa de su soberana. En Aviacin, cero; En Marina, dos caoneras sin municin: El Presidente Alfaro y el Caldern. La defensa de la costa, nula (...) La fuerza de infantera no puede ser atendida eficazmente por falta de elementos materiales disponibles (...) La municin en cantidad estrictamente indispensable, hay que gastarla con rigurosa economa, para que no llegue el momento de quedarnos sin nada (...) En estos datos, que dan la medida de nuestra tristsima realidad militar, tiene la Junta los elementos de juicio para aconsejar al gobierno el arreglo pacfico del problema o su solucin por la fuerza. Porque, en mi concepto, resistirse al arreglo, sera escoger la guerra, con la seguridad de la absoluta derrota (...) Como soldados estamos obligados a aconsejar la guerra cuando hay posibilidades de triunfo. En caso contrario, es nuestro deber indicar la paz (...) No podemos atenernos a la eventualidad de impedir, si llegase el caso, un desembarco en Guayaquil (...) Si estuviramos en condiciones de hacer la guerra, con probabilidades de llegar a la victoria, es claro que no sera otra la actitud del Ecuador. Pero, en las circunstancias actuales, estoy seguro que no habra ningn militar, ningn soldado que fuese partidario de la lucha armada (...) Si no se llega en estos das, a un arreglo, (el Per) va a atacar Guayaquil, empresa para l relativamente fcil de realizar,... tomado Guayaquil, no podra resistir el golpe, peor devolverlo al Per....

Con la patria invadida, el Ecuador asisti a la Conferencia de Cancilleres que en los primeros das de enero de 1942 se reuni en la ciudad de Ro de Janeiro, Brasil, llevando ante este organismo internacional nuestro sangrante problema territorial. La delegacin de nuestro pas estuvo integrada por notables y destacadas personalidades jurdicas, polticas y econmicas como el Dr. Julio Tobar Donoso, Ministro de Relaciones Exteriores; el Dr. Humberto Albornoz, Presidente de la Junta Consultiva; el Dr. Alejandro Ponce Borja, Consultor Jurdico; el Dr. Eduardo Salazar Gmez, Asesor Econmico; el Dr. Enrique Arroyo Delgado, Ministro en el Brasil; el Dr. Luis Bossano, ex-Ministro de Relaciones Exteriores; el Dr. Gonzalo Escudero, Ministro en Chile; el Sr. Juan X. Marcos, Asesor Econmico; y el Sr. Carlos Tobar Zaldumbide, Secretario de la Legacin en el Brasil y de la Delegacin en Ro de Janeiro.

Mientras los delegados ecuatorianos defendan con slidos argumentos jurdicos e histricos el honor y los derechos territoriales de nuestro pas, en Quito, el 24 de enero, el Crnel. Guerrero present al Presidente de la Repblica la renuncia irrevocable a su cargo de Ministro de Defensa Nacional, por medio de un documento en el que destaca que ...en tan adverso estado de cosas; cmo hacer frente al ejrcito peruano, organizado, armado, equipado con aos de anticipacin, movilizado casi por completo y que cuenta para este ao con ms de cuatrocientos millones de sucres, exclusivamente para gastos militares? (...) En consideracin a la debilidad militar del Ecuador y a fin de salvar su existencia, he opinado y sigo opinando que el pas debe resueltamente sacrificar sus aspiraciones sobre el Maran y aceptar sin regateos la lnea oriental que los pases mediadores consigan del Per, cualquiera que sea....

Por otro lado, diferentes observadores militares opinaron que: Si el Ecuador se negase a aceptar las condiciones a proponerse por Per, se completara la ocupacin de El Oro y se avanzara sobre Loja, Cuenca y Guayaquil. No slo la negacin sino aun cuando se produjera una aceptacin a la propuesta, el Per adoptara tal conducta si es que el Ecuador dilata la firma del tratado que finiquite el problema de las fronteras (Dr. Julio Tobar Donoso.- La Invasin Peruana y el protocolo de Ro de Janeiro).

La delegacin ecuatoriana defendi brillantemente y por todos los medios legales los derechos territoriales de nuestra patria, pero las artimaas y astucia de los delegados peruanos lograron embaucar a los delegados de los pases mediadores, Argentina, Brasil, Chile y Estados Unidos, quienes presionaron a los ecuatorianos para que acepten la firma de un tratado por medio del cual el Ecuador deba de ceder, en nombre de la paz, gran parte del territorio oriental y todos sus derechos sobre el ro Amazonas.

Nuestra delegacin rechaz rotundamente dicho documento, e inclusive se neg a tratar el asunto mientras el territorio ecuatoriano estuviera invadido por las fuerzas militares peruanas, pero el Canciller del Brasil, Sr. Oswaldo Aranha, seal a nuestra delegacin que si el Ecuador no aprovechaba la oportunidad de la reunin de Ro de Janeiro, los pases mediadores se retiraran dejando nuestro destino a la suerte de las armas, destacando adems que ...las pretensiones del Per son sin lmites. Si no aceptan el Protocolo, despus de cinco das el Per estar en Guayaquil.

Ante esta situacin, con la venia de los pases amigos, y en nombre de la paz continental, a la 1:20 de la madrugada del 29 de enero de 1942, en el Palacio de Ytamarati el Ecuador fue obligado -por la fuerza de las armas y por la diplomacia internacional- a firmar el criminal Protocolo: Pero hay que destacar que ...de la prdida de ms de 300.000 km2 que se cargan a la firma del Protocolo de Ro de Janeiro, la prdida neta -con cifras que podemos exhibir- fue slo de 13.480 Km2. El resto, de facto, lo tena ya ocupado, contra todo derecho, el Per... (R. P. Jorge Chacn s.i. revista Catolicismo, enero de 1965).

La firma del Protocolo de Ro de Janeiro signific un sacrificio muy dramtico para nuestro canciller Tobar Donoso, que tuvo que tomar, en cuestin de horas, una de las decisiones ms importantes y dolorosas en la historia de nuestro pas, sin contar siquiera con las facilidades para comunicarse con el Presidente de la Repblica y menos an con su aprobacin para la firma del mismo, pero comprendiendo el terrible peligro que se cerna sobre nuestra patria, enfrent con su firma el implacable juicio de la historia.

El Protocolo de Ro de Janeiro fue firmado por los cancilleres Dr. Julio Tobar Donoso, por el Ecuador; Alfredo Solf y Mur, por el Per; Enrique Ruiz Guiaz, por Argentina; Juan B. Rossetti, por Chile; Summer Welles, por EE. UU. y Oswaldo Aranha, por Brasil.

El 26 de febrero de 1942 -mediante decreto legislativo- el Congreso Nacional aprob el Protocolo de Ro de Janeiro: Dos das ms tarde el decreto fue sancionado por el Presidente de la Repblica y el canje de ratificaciones se produjo el 31 de marzo del mismo ao en la ciudad de Petrpolis, en Brasil.

En marzo de 1943 el Per an mantena su maquinaria blica lista para la invasin, la que slo fue detenida por las condiciones del Protocolo, que a ms de poner fin al conflicto devolvi al Ecuador la provincia de El Oro, hasta entonces en poder del Per.

Jurdicamente el Protocolo de Ro de Janeiro es de nulidad absoluta por la inexactitud de las informaciones limtrofes y por haber sido firmado bajo la fuerza de las armas, en condicin de pas invadido; por esta razn el Ecuador proclam ante los foros internacionales y de derecho su nulidad e inejecutabilidad, pero en definitiva, tenemos que aceptar que el nico medio para hacer valer nuestros derechos sera el de las armas y la guerra, pues ningn pas garante aceptar que legalmente el Per debe devolver los territorios usurpados a raz de la invasin de 1941, pues todos ellos, Brasil, Argentina, Estados Unidos y Chile, han expandido sus territorios a base de conquistas militares o de la mutilacin de sus vecinos, y al aceptar la tesis ecuatoriana estaran en la obligacin de devolver tambin todos los territorios conquistados; adems, ninguno de ellos aceptar haber firmado un documento que es de nulidad absoluta. En definitiva....?

El Protocolo de Ro de Janeiro sirvi de bandera poltica y caballo de batalla para muchos politiqueros que desataron una ola de odio en contra de una de las ms grandes personalidades del Ecuador, el Dr. Carlos Alberto Arroyo del Ro, pero ...ni Arroyo del Ro, ni su Canciller, Julio Tobar Donoso -de quien se puede decir que soport heroicamente el sacrificio que de l se hiciera- merecen la apasionada e injusta acusacin que se les ha hecho... Aos largos de descuido y de mala diplomacia nos condujeron al trgico final (A. Pareja Diezcanseco.- Ecuador: Historia de la Repblica).

El 26 de octubre de 1998, cincuenta y seis aos despus de su firma, el gobierno del Dr. Jamil Mahuad se impuso la misin histrica de concluir el diferendo limtrofe de nuestro pas, firmando el Acta de Brasilia por medio de la cual se acept la decisin de los pases garantes que ratificaron la validez del Protocolo de Ro de Janeiro, cerrando de manera definitiva ese pequesimo tramo de frontera no delimitada, que durante ms de cincuenta aos desangr fsica, geogrfica, econmica, moral y humanamente a nuestro pas.

En el 2004, con la publicacin de la obra Carlos Arroyo del Ro: Mrtir o Traidor el autor de esta obra y de esta pgina inici la reivindicacin de los doctores Carlos Alberto Arroyo del Ro y Julio Tobar Donoso; y demostrando adems que los territorios que se supone el Per nos arrebat jams nos pertenecieron.

Aunque sea muy doloroso, debemos aceptar el El Ecuador Jams Fue Pas Amaznico.

 

Autor: Efrn Avils Pino

Miembro de la Academia Nacional de Historia del Ecuador

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