Esta antigua fase
indígena que desarrolló entre los años 600 a. C. y 400 d. C.
Tuvo su
asentamiento principal en el estuario del río Santiago, al norte de la
provincia de Esmeraldas, y su nombre se debe a una de las islas que se
encuentran en la desembocadura de dicho río, en la que existen numerosas Tolas
o monumentos funerarios en forma de montículos de tierra.
Fueron magníficos
orfebres y talladores de piedras preciosas, y basaron su economía
principalmente en la agricultura, aprovechando las ventajas que ofrece la rica
tierra de la zona. Fueron además muy buenos artesanos y desarrollaron variadas
técnicas para la elaboración de textiles, y para trabajar el hueso, el cuero y
las plumas.
«La excelencia de
la cerámica y la orfebrería de La Tolita ha propiciado que sea la cultura más
conocida y que la literatura científica sobre Esmeraldas sea, sin duda, la más
nutrida sobre el Ecuador precolombino, pero, desgraciadamente, se puede afirmar
que gran parte de ella es desconocida o pasa inadvertida en el país por haber
sido escrita en un alto porcentaje por autores extranjeros» (O. Holm y H. Crespo; El Período del Desarrollo Regional.- Historia del
Ecuador, tomo I, p. 250; Salvat).
«La Tolita es el
sitio en que por primera vez en la historia de la humanidad se trabajó en
platino, cuando el mismo precioso metal se lo comienza a utilizar en Europa
apenas en el siglo XVIII. Hábiles lapidarios trabajaban piedras preciosas o
semipreciosas como la esmeralda, el cuarzo, el ágata y la turquesa, para
engastarlas en joyas de oro y plata» (O. E. Reyes.-
Breve Historia General del Ecuador, tomo I, p. 55).
Autor: Efrén
Avilés Pino
Miembro de la
Academia Nacional de Historia del Ecuador
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